La brecha digital en la era de COVID-19 y su impacto en la educación

La pandemia de COVID-19 ha ampliado la brecha digital mundial y ha puesto de manifiesto la necesidad de mejorar las herramientas de conectividad para atender a las poblaciones de zonas remotas, de modo que puedan acceder a la enseñanza a distancia, la formación profesional y las oportunidades de empleo.

«La difusión de las tecnologías de la información y la comunicación y la interconexión mundial tienen un gran potencial para acelerar el progreso humano, reducir la brecha digital y desarrollar sociedades del conocimiento, al igual que la innovación científica y tecnológica en ámbitos tan diversos como la medicina y la energía» (Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU).

  • Diseño: las tecnologías deben adaptarse a las capacidades físicas y de aprendizaje del individuo. Alrededor del 15% de la población mundial (unos mil millones de personas) vive con algún tipo de discapacidad. En Estados Unidos, los discapacitados tienen menos probabilidades de tener servicio de banda ancha en casa y dispositivos tecnológicos en comparación con las personas sin discapacidad, en aproximadamente un 20%. También es menos probable que tengan un alto nivel de confianza en el uso de Internet para mantenerse al día con la información. Los contenidos y las aplicaciones digitales deben tener en cuenta las discapacidades visuales, motoras, auditivas, del habla y cognitivas para ofrecer un entorno digital más inclusivo.
  • Institucional: lugares donde se ofrece acceso a Internet, ya sea a través de los hogares, las escuelas, los centros comunitarios, las instituciones religiosas, las cafeterías o los lugares de trabajo. Los estudiantes de la capital guineana, Conakry, no pueden estudiar en casa debido a los constantes cortes de electricidad, por lo que no tienen más remedio que llevan sus estudios a las calles, donde hay farolas que se iluminan.
  • Política: en términos generales, formas de censura en Internet. En Cuba, la gente se mantiene al día con las noticias mundiales, el entretenimiento y la cultura a través de un paquete semanal llamado ‘El Paquete’ como alternativa a Internet. La nación depende de un sistema subterráneo de Sneakernet en el que los datos y archivos electrónicos se transfieren entre máquinas a través de dispositivos de almacenamiento que se transportan físicamente a pie y no por Internet. Esta forma de distribución de copias físicas de contenidos digitales de persona a persona tiene su origen en una infraestructura poco desarrollada y en la censura gubernamental de la cultura occidental.

Educación x Brecha Digital

En 2018, se estimó que uno de cada seis niños, adolescentes y jóvenes no estaba escolarizado. Esta cifra representa más de 258 millones de niños en edad escolar en todo el mundo. Esta crisis de aprendizaje puede explicarse por: (1) la falta de acceso a la educación, (2) la falta de seguimiento y retención de los niños para que progresen en el sistema, y (3) la baja calidad de la educación. En consecuencia, estos alumnos quedan excluidos de la adquisición de aptitudes para el empleo y del acceso a mejores oportunidades socioeconómicas, lo que reduce sus posibilidades de romper el ciclo de la pobreza.

Esta brecha educativa se agrava aún más con la COVID-19, ya que la Red de Escuelas Asociadas de la UNESCO informó de que, al estallar la pandemia, más de 160 países cerraron sus instalaciones educativas, lo que afectó a más de 1.400 millones de estudiantes. En algunos países, como Canadá y Estados Unidos, las escuelas e instituciones postsecundarias han estado cerradas durante más de 50 semanas. Esto aumenta la brecha existente, dejando a los alumnos ya marginados aún más vulnerables a las dificultades económicas.

La tecnología desempeña un papel fundamental en la transición de las aulas tradicionales al aprendizaje a distancia y al modelo híbrido. Los recursos de aprendizaje están ampliamente disponibles para los educadores y los estudiantes, sin embargo, el acceso a esos recursos digitales no es tan fácil y fluido.

Durante un reciente viaje de negocios a Marruecos, el fundador de Grey-box, Valentin Kravtchenko, entrevistó a algunos estudiantes locales sobre sus experiencias con el aprendizaje a distancia. Un grupo de jóvenes estudiantes destacó la dificultad de seguir una clase que requería fusionar varios grupos en una sola sesión (con hasta 750 estudiantes en la misma videollamada, pero con niveles de asistencia tan bajos como 50 personas por sesión). Algunos profesores incluso apagaban sus propias cámaras mientras los alumnos veían una presentación de diapositivas poco atractiva y difícil de seguir. Así, los estudiantes a veces se limitaban a grabar la conferencia para verla más tarde o se distraían con sus teléfonos al lado.

Recomendaciones y soluciones

Iniciativas para reducir la brecha digital en la educación

Para superar la brecha digital y proporcionar un acceso equitativo a los recursos digitales a las poblaciones aisladas y remotas, recurrimos a algunas iniciativas innovadoras que están abordando activamente este problema.

1. La Puce (aumentar las habilidades de alfabetización digital)

La Puce es una organización con sede en Montreal, fundada en 1984, que se especializa en ofrecer cursos de formación al público en general, que abarcan el uso de ordenadores, Internet, herramientas de aplicaciones de escritorio, herramientas de colaboración en línea y herramientas de comunicación digital. Uno de sus programas, «Ciudadanos Conectados», pretende integrar a los mayores en el mundo cada vez más digitalizado emparejándolos con jóvenes que dominen el uso de diversas tecnologías. Además, la organización ofrece un programa de formación para la preparación para el empleo centrado en el desarrollo de competencias digitales a quienes están desconectados del mercado laboral y se encuentran en proceso de integración profesional.

2. Khan Academy (educación de código abierto)

Khan Academy es un centro educativo en línea que ofrece cursos, lecciones y prácticas gratuitas a estudiantes y educadores de todo el mundo. Ofrece contenidos en el campo de las matemáticas, la programación informática, las artes, la economía, la física, la química, la biología, la medicina, las finanzas y la historia, entre otros. Esta organización sin ánimo de lucro produce el contenido de sus lecciones en forma de vídeos y también de ejercicios complementarios. Hasta la fecha, la plataforma de aprendizaje digital ha llegado a 120 millones de estudiantes de todo el mundo con contenidos educativos gratuitos disponibles en 50 idiomas.

3. ReBOOT Canada (ordenadores reacondicionados)

Con sede en Toronto, ReBOOT se fundó en 1995 para proporcionar ordenadores reacondicionados a jóvenes en situación de riesgo, personas mayores, organizaciones comunitarias, organizaciones benéficas registradas y grupos sin ánimo de lucro, a bajo coste a través de sus programas ReSTART y ReSOURCE. Además, llevan a cabo un programa de Wi-fi gratuito en varios barrios de Toronto. Con este tipo de programas, los estudiantes de los barrios con bajos ingresos declararon tener una mejor experiencia educativa al realizar tareas y estudiar fuera de las escuelas.

4. TechSoup Canada (software con descuento)

Como parte de la organización mundial sin ánimo de lucro TechSoup, TechSoup Canada proporciona acceso a bajo coste a software donado y con descuento, como Microsoft Office y Adobe Creative Cloud, a organizaciones benéficas, organizaciones sin ánimo de lucro y bibliotecas cualificadas. Al poner en contacto a las organizaciones con tecnologías asequibles, TechSoup les da la oportunidad de asignar estratégicamente sus recursos a otras áreas clave.

5. Grey-box (acceso sin conexión a los recursos digitales)

Grey-box es una startup de innovación social en fase de investigación y desarrollo. Su principal producto, UNI, es un hotspot portátil que proporciona acceso inalámbrico a recursos digitales precargados, como Wikipedia y Khan Academy, en zonas donde el acceso a Internet es poco fiable. Con una tecnología como Grey-box, las organizaciones sin ánimo de lucro como La Puce pueden aumentar su impacto social neto llegando a poblaciones de zonas más remotas.

Conclusión

La brecha digital es un problema social complejo e intrincado que está presente tanto en las naciones desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo en todo el mundo. La exclusión digital magnificada a la que se enfrentan algunos grupos debido a la pandemia del COVID-19 pone de manifiesto la necesidad urgente no sólo de soluciones económicas y sociales, sino también de iniciativas tecnológicas, para salvar la brecha entre los «ricos» y los «pobres» digitales. En definitiva, ninguna entidad u organización debería trabajar sola para reducir la brecha digital, sino que deberían colaborar y beneficiarse de la experiencia de las demás para cumplir la misión general y ayudar a los niños de todo el mundo.

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